sábado, 19 de junio de 2010

El Real Murcia empata en Girona, 1-1

Sin palabras y sin ganas de buscarlas. No hay nombre para ponerle a lo que hemos vivido hoy en Montilivi, donde la desgracia, una vez más, se ha cebado con el Real Murcia. Ni la invasión de nuestra afición al terminar el partido para levantar a los jugadores, ni su espera con aplausos en las puertas del estadio, nada de eso nos hará olvidar, al menos al que escribe, unas milésimas de segundo que fueron eternas: cuando Alberto detuvo la pena máxima, en el descuento, pero el balón se escurrió y entró llorando. Así, con lágrimas en los ojos, nos quedamos toda la familia grana que se desplazó. Jugadores destrozados, caras de tristeza, un autobús en el que no suena nada, el silencio es la nota predominante. Se oyen los pensamientos, que son los mismos: ¿por qué a nosotros?

Ya de nada sirve que os cuente que fuimos mejores durante gran parte del choque. Que en la primera mitad pudimos dejar encarrilado el choque porque hubo oportunidades para ello. En una de esas, en la que menos esperábamos, vino el 0-1. Capdevila se aprovechó de un mal despeje de Galán y batió a Jorquera. Eran los momentos donde el balón era nuestro. En este periodo, ni un acercamiento peligroso del Girona a la portería de Alberto.

La segunda mitad fue diferente. Desde el inicio todo se vino en contra. Primero el rival que se entonó y llegó con facilidad a nuestra área. Pero seguíamos vivos, despejábamos sus ataques e incluso intentábamos crear peligro a la contra. Así transcurrió el segundo periodo, todos trabajando al máximo. En el último suspiro, en el descuento, tras salvar lo que parecía más duro, un inexistente penalti fue pitado por Teixeira Vitienes. Lo peor estaba por llegar. Kiko Ratón lanzó la pena máxima y Alberto la detuvo… pero el resto de la película ya la saben y no se la voy a repetir. Es muy cruel.

Dejamos Montilivi entre lágrimas, el viaje comienza ahora y se hará eterno. Desde aquí, las gracias a toda esa afición que en los momentos más duros estuvo a nuestro lado. Luchamos hasta el final, nunca mejor dicho. Sólo pido una cosa: que la desgracia se aleje definitivamente de este equipo. Esta gente, esta familia que hoy llora sin cesar, merece una recompensa.

GIRONA: Jorquera; Galán, Cañas, Migue, Jose, Matamala, Gerard (Dorca, min. 57), Xumetra, Chechu (Juanma, min. 57), Peragón (Germán Beltrán, min. 69) y Kiko Ratón
REAL MURCIA: Alberto Cifuentes; De Coz (Óscar Sánchez, min. 83), Iñaki Bea, Sergio Fernández, Sergio Escudero, Mejía, Bruno, Albiol, Capdevila (Pedro, min. 51), Aquino y Chando (Kike, min. 73).
Goles: 0-1; min. 28: Capdevila. 1-1, m. 92: Kiko Ratón, de penalti.
Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes (colegio cántabro). Mostró tarjetas a los locales Matamala (min. 14), Gerard (min. 40), Galán (min. 54), Kiko Ratón (min. 67), Migue (min. 73), Jose (min. 76) y a los visitantes De Coz (min. 41) y a Sergio Fernández (min. 85). Expulsó al técnico local Narcís Julià.
Incidencias: 5972 espectadores en Montilivi, 700 de los cuales murcianos.



Fuente: Real Murcia

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