Es un hecho que la conexión -deportivamente hablando- con Adrián Hernández durante este curso no ha sido la mejor y el mediapunta no ha participado ni ha tenido el protagonismo que esperaba al comienzo. Una de las grandes sensaciones de hace dos temporadas, tanto por su rendimiento como por su juventud, no ha cuajado un buen curso. En su segundo año como jugador del primer equipo, Josema Raigal solamente ha participado en quince encuentros, con un total de 874 minutos y un solo gol. Es cierto que ha arrastrado molestias en el cuádriceps durante la temporada, pero su rendimiento tampoco ha sido idóneo, por debajo de lo que mostró hace dos campañas cuando sorprendió a los murcianistas con su capacidad para asistir a sus compañeros. Jugadores como Dorrio o Peque le adelantaron en la rotación y ofrecieron un mejor nivel que el suyo, sobre todo en el caso del jugador bilbaíno, que ha sido la sorpresa de la temporada grana con un gran nivel y mucha polivalencia.
Adrián Hernández ha repetido varias veces durante el transcurso de la temporada, que uno de los objetivos que tenía como entrenador era recuperar la mejor versión de Josema, que debía ser uno de los jugadores diferenciales en la liga. A pesar de las oportunidades que le ha brindado, no lo ha conseguido pero lo cierto es, que el técnico murciano todavía cuenta con él para la siguiente temporada y piensa en cómo puede recuperarlo. Al término de la liga regular, Adrián declaró que va «a intentar recuperar a Josema, pero está en sus piernas y en su cabeza. Falta unirlo todo para ver lo que este año demostró con cuentagotas». El entrenador intentó entender la situación del canterano. «En parte es normal lo que le ocurrió esta campaña, era su segunda en el Real Murcia y la presión era mayor. También venía de un verano convulso, no sabía si se quedaba o se iba y eso le pudo despistar. Estoy convencido de que dará un paso adelante», afirmó. Algo parecido le está pasando en esta postemporada aunque está por ver como se desarrollan los acontecimientos.
Si finalmente sale Josema, sería un duro golpe para el proyecto de cantera que está intentando instaurar el Real Murcia. Junto a Juanma y Meseguer, deben ser las piedras angulares del conjunto grana. Los dos mediocentros han demostrado que tienen cabida en el esquema de Adrián Hernández y se han consolidado como piezas claves en el once. Sorprende el caso de Víctor Meseguer, que siendo su primera temporada en Segunda División B, ha dado un excelente rendimiento siendo el todoterreno y el hombre con calidad que pedía el equipo en el centro del campo. Sin embargo, si se termina produciendo el divorcio entre club y jugador, el Real Murcia podría tirar de un filial con muchas garantías, que antes del parón marchaba cuarto en Tercera División y que tiene jugadores que ya han dejado sus pinceladas en el primer equipo, como Javi Pedrosa, Andrés Silvente o Alejandro Melgar.
Fuente: La Opinión
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