jueves, 5 de abril de 2012

Isaac Jové: «La afición del Murcia es bastante más respetuosa que la del Cartagena»

Llegó al Real Murcia en la trágica temporada 2009/2010. Después del descenso en Motilivi, fue uno de los jugadores que se mantuvo fiel a la causa y decidió seguir para quitarse la espina que llevaba clavada. En mayo pasado, en Lugo, lo consiguió, y ahora quiere ser partícipe de otro salto, pero esta vez a Primera. En la actualidad saborea haber cortado la sangría de derrotas en el derbi del pasado sábado ante el Cartagena, que fue especial para él.

Las sensaciones durante esta semana serán bien distintas, una vez rota esa racha y, sobre todo, después de ganar el derbi.

Pues sí, una vez que terminó el partido, la ilusión y el alivio que sentimos fue muy grande. Y más después de cortar esa racha y tratarse de nuestro rival más directo. Fue un derbi que había levantado mucha expectación por las dinámicas de ambos equipos y la verdad es que ganar ese partido fue una alegría tremenda.

¿La victoria sirve para que se reciclen mentalmente?

Sí, porque cuando se entra en una racha tan negativa, nunca ves el momento de salir de ella. Y hemos salido de ella en el mejor momento posible, sobre todo por el rival que había enfrente. Fue un punto de inflexión y un punto de inyección importante para nosotros y para la afición. Era el día clave para olvidar todo lo que veníamos arrastrando.

Y así fue.
No fue uno de los mejores partidos de la temporada, pero acabaron sumando tres puntos...
Sí, en un derbi difícilmente se ven buenos partidos a nivel de juego. Y más en uno como éste, donde los dos equipos llegábamos en una mala situación. La gente está más pendiente de la intensidad, de lo que se vive en la grada, de tensión, de entrada, de alguna jugada esporádica que levante a la grada y sobre todo de los goles. La afición espera que nos pongamos por delante para celebrarlo, ‘enfrentarse’ en la grada contra la afición rival… Un derbi es así. Se vive con tanta intensidad tanto dentro como fuera del césped.

Jugar ante el Cartagena siempre es especial, y más para usted, que es de allí. ¿Cómo lo vivió?
Pues, si te soy sincero, toda la semana estuve muy centrado en el partido, incluso dejé a la familia un poco de lado. Lo viví con mucha ilusión. Yo, desde el primer entrenamiento previo al partido, pensaba que iba a jugar y me di cuenta que era una oportunidad buena. Para mí, fue una revancha después de lo que pasó hace dos años. Le tenía ganas al Cartagena. Hace dos años, sufrimos una derrota muy dura aquí y tampoco me olvido de la última jornada de aquella temporada, con aquella derrota que tuvieron contra el Albacete (el Cartagena cayó 0-4 ante un rival que, como el Murcia, se jugaba el descenso). Personalmente era una espina que tenía clavada. Por eso, salí con tantas ganas el sábado a jugar y me alegré mucho por la victoria. Esa espina me la acabé quitando.

Imagino que también por todo lo que ocurrió en el partido en Cartagena de este año, donde tuvo que escuchar insultos desde la grada de la afición albinegra.
Realmente, lo que piensen allí de mí me da exactamente igual. Lo único que me importa es el sentimiento que tiene la afición murcianista hacia mí y lo que siento yo por el Real Murcia. Aquello me sentó mal, por el hecho de ser de allí, además de que yo nunca les he hecho nada. Y por eso no entendí nada. Pero bueno, mi corazón está aquí, en Murcia, y lo que realmente me importa es el cariño que siento de esta afición.

Parece difícil que algún día, murcianistas y cartageneristas se acaben llevando bien y se viva un ambiente como el que hay en los derbis vascos…
Sí, es difícil. Pero lo que sí está claro, o por lo menos pienso yo después de todo lo que he visto, es que creo que la afición murciana es bastante más respetuosa que la del Cartagena. Y se ha demostrado. Mucho más señora la afición murcianista que la de allí. Este año, en Cartagena volvió a repetirse el capítulo de la ubicación donde colocan a la afición del Murcia, lo que les hacen en la grada… Y aquí, en cambio, se les respeta bastante. Es normal que haya cánticos preparados entre ellos para medio picarse, pero el respeto que hay aquí queda claro que es muy grande.

La afición del Murcia devolvió la moneda de hace dos años y toda la grada coreó el ‘¡a Segunda B, a Segunda B!’ hacia el equipo y la afición rival. Supongo que eso forma parte del juego.
Sí, y lo entiendo perfectamente. Porque igual que yo tenía esa espina clavada que comentaba antes, la afición también la tenía. Lo bonito es que, si lo tienes que hacer, hacerlo a la cara y en el momento. Y aquí se hizo así: jugando contra ellos. Allí cantaron a ‘¡Segunda B!’ cuando iban perdiendo 0-4 con el Albacete y con nosotros descendidos en Girona o a punto de descender por aquel penalti. Se acordaron de nosotros en un momento que no estábamos ni presentes. La afición se ‘vengó’ o se quitó la espina en vivo, en directo, con su equipo ganándole al Cartagena y lo sentían así. Tampoco es que hayan descendido ya, simplemente fue un poco por venganza o recordatorio de lo que pasó.

¿Le gustaría que el año hubiera derbi? Se lo preguntó de otra forma: ¿le gustaría que descendiera el Cartagena?

Sinceramente, yo nunca le deseo el mal a nadie. Lo que tenga que pasar, pasará. Yo ya he vivido un descenso a Segunda B. Pero el derbi para mí es un partido especial: se enfrentan las dos aficiones, se habla mucho durante la semana, es un encuentro muy bonito. Pero… si el Cartagena no está el año que viene en Segunda, pues no habrá derbi, simplemente.

Su caso es inusual, un cartagenero defendiendo los colores del Murcia y declarando sentirse murcianista.

Sí, siempre me he sentido así y estoy muy contento y muy feliz por tener este sentimiento. Siempre he querido darlo todo por el Real Murcia. Desde el día que vine y firmé, lo tenía muy claro: me iba a partir la cara por este club. Y así lo estoy haciendo. Descendimos, me quedé, ascendimos… y ahora seguimos luchando y me siento uno más.

Ante el Cartagena se reencontraron con la victoria pero siguen a nueve puntos del descenso. ¿Siguen mirando hacia abajo?

Sí, hay que estar pendiente de todo y no hay que relajarse. Ahora tenemos que ir partido a partido, sumar de tres en tres y tratar de conseguir la permanencia lo antes posible. Ojalá tengamos suerte y podamos terminar el año disfrutando, que la afición se relaje y no pase tanta tensión porque no se lo merecen.

Porque el play-off parece, a día de hoy, inalcanzable. Tendrían que encadenar una racha como la que tuvieron en la primera vuelta de diez partidos sin perder, y ganar bastantes de ellos…
Sí, ahora mismo estamos donde estamos por méritos nuestros. Hemos tirado partidos, en otros hemos hecho cosas mal, en otros mala suerte. Ahora mismo, el play-off está bastante lejos. No es imposible pero está muy lejos. Sobre todo también porque los de arriba no fallan o fallan muy poco. Nosotros vamos a hacer nuestro trabajo porque este club no puede estar mirando para abajo.

A sus 32 años tiene unas condiciones físicas envidiables, ¿cómo lo hace?
Bueno, siempre he sido una persona que me he cuidado bastante. Soy muy de estar con la familia y quizá también me ayude mi físico. Pero forma parte de nuestra vida y de nuestro trabajo que, al margen de los entrenamientos, nos cuidemos fuera y eso es algo que siempre he tenido muy en cuenta. Al fin y al cabo vivimos de nuestro físico.

Y más un jugador como usted, que juega de extremo, que necesita la velocidad. La moto está bien preparada…
(Risas) Sí, me encuentro muy fuerte, con velocidad y, sobre todo, con ganas de seguir luchando por el Murcia.

Fuente: La Opinión

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