La victoria del pasado sábado contra el Cartagena ha marcado en el Murcia un antes y un después. No porque fuera un derbi. El triunfo fue importante porque sirvió para romper una mala racha, para sumar 39 puntos y dejar la permanencia a tiro de piedra. De hecho, para el Real Murcia pueden ser suficientes tres victorias más en los próximos once partidos para sellar su continuidad en la categoría. Esta temporada, tal y como están las cosas en Segunda, es posible que no sea necesario sumar cincuenta puntos.
Con once partidos por delante, tendría que darse un hundimiento total para que el equipo que dirige Iñaki Alonso no fuera capaz de sumar diez puntos. Pero como la Liga es larga y aún quedan muchos puntos, desde el club grana avisan: «La permanencia no está conseguida y confiarnos puede ser muy negativo».
Esa afirmación lleva una clara consecuencia en la parcela deportiva. Aún quedan cinco meses para comenzar la próxima temporada, tiempo más que suficiente para hacer un buen equipo y para adelantarse a otros clubes en busca de jugadores, pero en el Real Murcia lo tienen claro: «Hasta que no logremos la permanencia, ya sea de forma matemática o bien virtual, no se tomará decisión alguna sobre qué futbolistas van a continuar, si aceptan la renovación, y cuáles vamos a fichar procedentes de otros equipos. Ahora no es el momento y no lo será hasta que no esté claro que seguimos en Segunda».
La filosofía de los hermanos Samper en las últimas temporadas ha sido tomar decisiones con la temporada finalizada. Desde el Real Murcia esperan que para la planificación de la campaña 2012/13 la plantilla pueda hacerse antes y explican que «en las dos campañas anteriores fue así porque el futuro del equipo y la categoría en la que se iba a jugar no estuvo clara hasta el final. Esta campaña el equipo comenzará a hacerse antes, aunque siempre condicionado a la permanencia».
Hay jugadores que está muy claro que terminarán su etapa en el Real Murcia el 30 de junio. Es el caso del central Luciano, e incluso podría ser el de Pedro, un jugador joven que no ha terminado de consolidarse en el equipo grana y del que hay serios rumores de que ha fichado ya por otro club.
Pero el futuro de otros futbolistas está mucho más en el aire. Es el caso de Richi, un jugador importante en el equipo pero que está muy cerca de retirarse ya que vive los últimos momentos de su carrera profesional, o el de Aguilera, con menos minutos pero procedente de la cantera y que cada vez que se le ha requerido siempre ha dado el nivel.
Pero el problema del Real Murcia para el próximo año estará en las bajas que deberá dar a futbolistas con contrato, pero sobre todo en la contratación de futbolistas que deben marcar las diferencias de una manera clara si de verdad el objetivo va a ser el ascenso.
El equipo tiene que reforzarse en todas las líneas, pero la necesidad de jugadores es evidente en algunos puestos. Por ejemplo, el de delantero. Un punta que marque goles puede decidir un partido y una temporada. El Murcia tiene a Chando con contrato en vigor y debe decidir qué hace con Cristian, pero entre los dos llevan aportados siete goles, una cifra claramente insuficiente.
El puesto de organizador también necesita uno o dos refuerzos de manera imperiosa. Ahora solo está Richi, mientras que Cerrajería vuelve al Athletic de Bilbao. La plantilla necesita centrales. Es una demanda de Iñaki Alonso desde que comenzó esta temporada y lo será mucho más para la próxima. Pero también tiene que llegar un lateral izquierdo y un interior. Muchos refuerzos que no pueden ser jugadores de calidad media si el club quiere estar arriba en la tabla.
Para ficharlos se necesita tiempo y dinero y los técnicos que trabajan en el club quieren evitar a toda costa que para la próxima temporada suceda lo de otras campañas, en las que a punto de comenzar la competición la plantilla no estaba cerrada y quedan muchos jugadores por incorporarse al equipo. Convencer a los hermanos Samper será uno de sus principales objetivos.
Fuente: La Verdad
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