lunes, 26 de marzo de 2012

El derbi dinamitará uno de los banquillos

Jesús Samper no tomará ninguna decisión drástica. No es su estilo. Iñaki Alonso terminará la temporada, pero el presidente ya ha avisado. El técnico tiene contrato en vigor, pero matiza que seguirá, «si cumple los objetivos de la permanencia y está mirando hacia arriba».

El próximo sábado uno de los banquillos de la Nueva Condomina saltará por los aires. Puede ser el de Iñaki Alonso o puede ser el de Carlos Ríos. El entrenador que resulte perdedor tendrá por delante un futuro muy negro. Porque el derbi regional de la segunda vuelta se ha convertido en un partido a la desesperada que se juega a vida o muerte no solo en el terreno de juego, también en el área técnica. Si el Real Murcia pierde, Iñaki Alonso firmará su propia partida de defunción. No será de golpe. En el Real Murcia no son partidarios de pasar la guillotina ni de cambios drásticos a corto plazo. Todo según la marca Samper. En la casa de los empresarios madrileños las decisiones se toman sin prisa y con tiempo. El sábado pueden empezar a concretar la del futuro entrenador para la próxima temporada.

Jesús Samper no se esconde. En una entrevista a 'La Verdad' la pasada semana dejó varias frases para el análisis. Iñaki Alonso tiene contrato en vigor y su intención es que siga la próxima temporada. Solo se planteará el cambio «si no se cumplen los objetivos».

Y los objetivos, según explicó, pasan por «salvar la categoría y estar mirando hacia arriba». Hasta hace unos pocos meses Iñaki Alonso y su equipo los cumplían con creces. Sin que nadie lo esperara, el Murcia se coló entre los elegidos para luchar por entrar entre los seis primeros.

Pero con el inicio de la segunda vuelta todo se torció. El equipo sigue en caída libre y ya cumple su cuarta derrota consecutiva. Ha sumado solo cuatro de los últimos treinta puntos. Es el peor de la categoría en la segunda vuelta. Demasiados argumentos negativos que pueden verse refrendados con un mal partido ante el Cartagena, o bien pueden terminar olvidándose si a partir del sábado el Real Murcia vuelve a enderezar el rumbo y se mete en la parte más tranquila de la clasificación.

Después de luchar durante treinta jornadas, resulta que el futuro de un equipo y de un entrenador dependen de un solo partido.

Mucho peor están las cosas por el Cartagonova. Si el equipo pierde, Carlos Ríos hará las maletas con dirección a Sanlúcar de Barrameda. Volverá a Cádiz tras haber intentado sin éxito sacar al equipo de los puestos de descenso y se abrirá una nueva etapa; la del cuarto entrenador de esta dramática temporada para el Efese.

Aquí el cambio será fulminante. Con Paco Gómez en el sillón presidencial no hay medias tintas ni espera que valga. Llegará un nuevo entrenador sí o sí, que no será David Vidal, según lo que piensa el dueño del Cartagena en estas últimas horas y según aseguran sus más estrechos colaboradores.

Carlos Ríos salvó su puesto el pasado sábado gracias a un punto, el que logró contra el Girona en el Cartagonova. Le dio vida un empate y una buena primera parte. Contra todo pronóstico, el equipo cartagenero hizo unos buenos cuarenta y cinco minutos, jugó bien y dejó buenas sensaciones.

Para Paco Gómez los principales culpables del derrumbe de su club esta campaña son los futbolistas. Contra ellos ha cargado en repetidas ocasiones y sin piedad. Pero que tenga identificados a los culpables nada tiene que ver con el cambio de entrenador. Si el Cartagena pierde y no convence en la Nueva Condomina, el banquillo del Cartagena recibirá a su cuarto huésped de la temporada.

Carlos Ríos vive con la soga al cuello. Hasta ahí nada nuevo para un entrenador que se mueve día a día en el borde del precipicio. Con Iñaki Alonso la historia es otra. En la casa grana la vida es diferente, aunque el final pueda ser parecido.

El reto para el entrenador grana es mayor. No está acostumbrado a la presión, ni a las críticas. Con el ascenso rápido y por la puerta grande que logró la pasada temporada recibió halago tras halago, consiguió su renovación por dos temporadas y logró tener a la afición completamente entregada.

La primera vuelta de la competición esta temporada le trajo más éxitos. Una plantilla corta, con problemas de lesiones y de regularidad fue capaz de estar diez partidos sin perder e incluso llegó a tocar la sexta posición.

Pero en los últimos diez partidos, con solo una victoria contra el Valladolid y un empate contra el Girona, su situación ha girado hacia el drama. Cambios constantes en el equipo titular en busca de victorias, mal juego y mucha presión por salir de una mala racha que ya es preocupante marcan su día a día.

Iñaki Alonso ha llegado incluso a hablar en rueda de prensa de que en los últimos meses se ha dado cuenta de quiénes son sus amigos. Todo lo contrario que pasa en Cartagena. Allí el drama se siente desde que comenzó la Liga. Todos trabajan aplastados por el peso que supone ver cada jornada como aumentan las posibilidades de descenso y por un presidente que ya ha llamado a sus jugadores «mercenarios» y ha llegado a comentar que si perdían contra el Gerona habría que «dinamitar el Cartagonova y enterrarlos dentro».

La situación es dramática en el Cartagena, tensa en el Real Murcia. Pero la realidad no es tan mala. Si el Murcia gana subirá a la parte más tranquila de la tabla. Si gana el Cartagena la salvación estará a tiro de piedra. Hay veces que tres puntos valen más que tres puntos.

Fuente: La Verdad

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