martes, 17 de noviembre de 2015

Las cuentas pendientes del derbi

Todavía no se ha celebrado ninguna edición y ya hay cuentas pendientes que dirimir en el terreno de juego entre los dos equipos de la capital de la Región. El partido entre el UCAM y el Real Murcia está señalado en color rojo por los aficionados de ambos equipos y también por muchos futbolistas que jugarán el derbi contra el que fue su exequipo.

Son futbolistas como Góngora, Robles e Higinio, en el UCAM; y Fernando y Chavero, en el Real Murcia, que han vestido la camiseta de su rival en la ciudad y que están deseando que el domingo a las cinco de la tarde eche a rodar el balón en La Condomina para cerrar algunas bocas y saldar cuentas pendientes, ya sea con la que fue su afición, su antiguo club o sus viejos compañeros en el vestuario.

Higinio, delantero que se formó en el Real Murcia y que ahora marca goles para el UCAM, está preparado para apretar el gatillo. El de Calasparra llegó a la cantera grana en edad juvenil y, tras erigirse en el máximo goleador del Murcia de División de Honor en su segundo año, se enroló en el Imperial durante dos temporadas. A caballo entre el filial y el primer equipo, llegó a debutar de la mano de Gustavo Siviero en Segunda en la temporada 2012-13.

El sueño de Higinio se había hecho realidad y el Chuti Molina, entonces director deportivo grana, le ofreció renovar por cinco temporadas. Tenía 19 años y se veía triunfando en la Nueva Condomina. Pero diferencias en la negociación y las dudas sobre las condiciones en el entorno de Higinio hicieron añicos un contrato que apenas habían podido estudiar ni negociar y la operación se fue al garete. A partir de ese momento, Higinio dejó de entrenar con el primer equipo grana y meses más tarde tuvo que abandonar el Real Murcia para recalar en la Cultural Leonesa. Después llegó La Hoya, antes de que el UCAM le hiciera una oferta para incorporarlo tras la lesión de Titi. Su objetivo ahora es reivindicarse ante el Murcia, aunque no puede vengarse del Chuti.

Para conseguirlo, además de sobrepasar a la defensa grana, tendrá que batir a Fernando, un portero que tras formarse en la cantera del Valencia, recaló en el Real Murcia en 2010. En su segunda temporada en la casa grana contó con ficha del primer equipo, aunque fue cedido una campaña a un UCAM recién llegado a Segunda B. El entrenador grana era Gustavo Siviero y la decisión fue que Fernando jugara minutos. Aunque su equipo arrancó muy mal, tanto Julio Cardozo como Manolo Sánchez y posteriormente Luis Tevenet le dieron minutos.

Todo iba viento en popa, el canterano cogía experiencia, hasta que llegó Juan Antonio Samper y urdió un plan maquiavélico utilizando a Fernando y destinado a presionar a Javi Jiménez, el portero titular grana. El problema radicaba en que Jiménez no quería renovar con el Murcia, que militaba en Segunda, y, para presionarlo, el hermano del dueño del club obligó a Fernando a volverse al Murcia a mitad de cesión para entre él y Alberto Cifuentes mandar a Jiménez a la grada.

Promesas incumplidas
Fernando, que quería jugar en el Murcia por encima de todas las cosas y al que prometieron que no sería el tercer portero, hizo las maletas para volver a su club de origen. Pero, pocos días más tarde, el propio Juan Antonio Samper destituyó a Siviero y fichó a Onésimo para el banquillo grana. El exjugador del Valladolid, Rayo y Barça declaró que nadie le iba a imponer jugadores y que pondría a quien le diera la gana, eligiendo a Javi Jiménez y a Cifuentes como porteros para la Liga. Fernando, que había comenzado a adquirir minutos y confianza con Tevenet en UCAM, vivió el resto de la temporada en la grada.

Hay jugadores que tienen una espina clavada con su rival. Como Ángel Robles, que a finales de los noventa fue fichado, procedente del Cehegín, para jugar en el equipo cadete del Real Murcia. Tras media temporada, en la que Gregorio Mármol lo recogía en su pueblo natal para llevarlo a entrenar y jugar con las bases del Murcia, divergencias entre ambas partes le impidieron seguir como grana, a pesar del interés de Robles por quedarse. Aunque el actual capitán del UCAM fichó después por el Real Madrid, nunca olvidó su paso por el Real Murcia, tiene sentimientos encontrados y está esforzándose a tope para estar el domingo listo para jugar.

Chavero será el centro de todas las miradas. El jugador catalán hizo una temporada brillante en el UCAM el curso pasado, pero apostó por cambiarse de bando y firmar en el Real Murcia. Aunque el equipo universitario le ofreció la renovación por una temporada más, el conjunto grana se lo llevó con una oferta económica más importante. Su deseo de jugar en un equipo más mediático que el universitario y la duración del contrato (dos años más uno opcional), le hicieron decantarse por los granas, a pesar de que el UCAM es el proyecto más solvente en lo económico de Segunda B.

La rabona de Chavero
Chavero, a los que muchos aficionados del UCAM y miembros del club tacharon de temerario cuando en el partido del 'playoff' ante el Bilbao Athletic se atrevió con una rabona en el centro del campo en los minutos finales del partido, será uno de los grandes protagonistas del derbi al volver a su estadio del pasado curso.

Para Góngora, el derbi también llegará cargado de emociones. El malagueño recuerda su paso por el Murcia con sabor agridulce. Llegó en 2009 y brilló en el filial en Segunda B. El descenso del primer equipo grana le permitió enrolarse en la primera plantilla a las órdenes de Iñaki Alonso. Lo peor llegó cuando se fracturó el peroné por el mes de diciembre de 2010 y fue baja para tres meses. El Murcia, que acabó ascendiendo a Segunda, no le renovó el contrato y el lateral zurdo tuvo que emigrar al Cádiz, La Roda y la Cultural Leonesa antes de aterrizar en el UCAM.

Hasta para Pedro Reverte será especial el encuentro, ya que en el verano de 2011 estuvo cerca de fichar por el Murcia como director deportivo de la mano de José Luis Morga, con el que se reunió en varias ocasiones, aunque los Samper ficharon finalmente al Chuti.

Fuente: La Verdad

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